
Esta coyuntura me lleva y casi que me obliga a dedicar este espacio a compartir el cambio de perspectiva que el surreal escenario actual puede plantear a un proyecto de metal independiente (en un estado determinado, o tal vez indeterminado) en apenas unas pocas semanas que han bastado y sobrado para reconfigurar, por lo menos temporalmente, las dinámicas sociales y artísticas, sólo por mencionar las que guardan relación directa con el tema que nos ocupa en este caso.
Como integrante y fundador de Charm Designer, la publicación de Everlasting en 2016 fue una perseguida recompensa a la perseverancia (por momentos casi indistinguible de la terquedad) y determinación con los que se trabajó en ese proyecto desde un origen difuso y discontinuo hasta la consolidación de un material y la definición de unas ambiciones para este. Justamente una de aquellas metas, esta tan codiciada como desafiante, era la de poder llevar ese material a las tarimas internacionales, específicamente al otro lado del Atlántico, territorio que ha aportado tanta carga influenciadora y que indudablemente alberga un público potencial mucho mayor al de nuestro continente. Haciendo un paréntesis debo agregar que personalmente siempre he lamentado que existan tantos factores que jueguen en contra de poder establecer un circuito a nivel latinoamericano.
Sabemos que el público existe (en algunos lugares más que en otros, naturalmente), pero las terribles distancias, los costos asociados y las numerosas desventajas a nivel operativo y logístico me dejaron, por lo menos por ahora, con las ganas de llevar nuestro show en vivo a diferentes puntos de nuestro continente. Por lo pronto, tendré que contentarme con el único y entrañable recuerdo de lo que fue nuestra visita a Caracas en el año 2011. Retomo, para felicidad nuestra, la meta en el viejo continente llegó a consolidarse y se hizo realidad en Noviembre de 2018, cerca de dos años y medio después del lanzamiento del álbum, por lo cual el carácter que por naturaleza tomó para nosotros fue el de darle el mejor cierre posible a un ciclo tan significativo para quienes vivimos de cerca aquel proceso.
En parte debido a dicho carácter, junto a circunstancias personales, reflexiones colectivas y de fondo, había sido previamente acordado entre nosotros que una vez finalizada la gira en la que tuvimos la oportunidad de tocar en 7 países de Europa, vendría un período indefinido de posible inactividad en lo referente a las actividades normalmente asociadas al “movimiento” de la banda (sesiones de ensayo, creación o composición, presentaciones en vivo, etc.), o por lo menos de volver a ocupar un lugar que por diversas circunstancias siempre se ha hecho algo familiar para nosotros, por debajo del radar. Es así que se vivía y experimentaba una situación contradictoria, de valiosísimo aprendizaje y descubrimiento, pero que no sabíamos cuándo (y si es que) podríamos llegar a poner en práctica a futuro.
Al regreso, el intercambio de ideas y conclusiones nos permitió ratificar la decisión tomada y adicionalmente reforzar para nosotros mismos el escaso incentivo que representaría seguir trabajando con la permanente desventaja que supone para una banda permanecer acuartelada geográficamente donde el nicho o público objetivo es virtualmente inexistente, puesto que el déficit en la relación costo vs. beneficio (no sólo o necesariamente en términos económicos) irá invariablemente en contra de la sostenibilidad de cualquier proyecto en el tiempo. Con ello en mente y con toda la dificultad que puede presumirse después de tanto tiempo y recursos invertidos, se determinó darle prioridad a otros proyectos personales y de vida, pospuestos o sacrificados por muchos años.
Al cabo de varios meses en ese estado de hibernación durante los cuales se anteponen los intereses y obligaciones individuales sobre cualquier propósito colectivo, el intento de dar un vistazo a un horizonte alterno de actividad pese a las circunstancias dibuja un panorama difuso y muy desconocido, habiendo contado en el pasado con la facilidad permanente de la cercanía física. Siempre se miró con escaso agrado la idea del trabajo a distancia y se resaltaron sus dificultades y desventajas por sobre los pros que podría llegar a ofrecer. Se percibe utópico un modelo de operación remoto, tal vez menos cómodo (¿o cómodo de otra manera?) y carente del condimento social, cuyo grado de importancia o valoración seguramente podrá variar en gran medida para unos y otros.
Marzo de 2020. En un abrir y cerrar de ojos, todas las bandas del mundo (sobresimplificación válida para expresar mi punto, creo) se encuentran casi exactamente en la misma situación, aún si sus integrantes viven en el mismo país, en la misma ciudad, en el mismo barrio.
Quienes conforman aquellos proyectos que buscan o precisan visibilidad en este momento, se las arreglan para realizar sesiones en vivo y versiones caseras de música original o covers, lo que haya a la mano. Sin embargo mi reflexión va orientada a aquellos que enfrentan un proceso creativo como desafío sobre la base de este nuevo panorama, que no sabemos a ciencia cierta cuánto puede llegar a impactar lo que conocemos como “normalidad”. El cómo abordar tal desafío será un proceso de descubrimiento y adaptación permanente en caso de estar dispuestos, además de contar con las herramientas y recursos para ello, en la medida en la que las necesidades, ambiciones y propósitos se vayan estableciendo y ajustando para cada caso en particular.
Además, aun cuando ya está más que establecido el giro en las dinámicas comerciales, promocionales y de difusión de las producciones musicales, un escenario tan impensable hace sólo unas semanas como el actual, en el que incluso un recurso tan básico como las presentaciones en vivo se ve súbitamente suprimido, plantea cuestionamientos profundos y fundamentales con relación a las motivaciones, enfoques y alternativas que se presentan ante proyectos independientes que correrían el riesgo de pasar más inadvertidos que nunca, de no estar dispuestos a aprender e incorporar estrategias acordes a los tiempos que vivimos y a las metas que decidamos establecer.

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